ESP
El lago Issyk-Kul o “Lago Caliente”, que se encuentra en el noreste de
Kirguistán, es el segundo lago de montaña más grande del mundo y, debido
a su alto nivel de salinidad, no se hiela nunca. Durante la época soviética, la
orilla norte se convirtió en un popular destino de vacaciones y se edificaron
muchos balnearios.
Kirguistán mantiene viva la herencia soviética, más por dejadez que por
voluntad política. Es fácil encontrar todo esculturas de Lenin o monumentos
conmemorativos de la Segunda Guerra Mundial. Este legado me llamó la
atención cuando estuve de vacaciones y decidí volver para documentarlo.
Gracias a mi guía, Alex Kalmykov, descubrí que no sólo se había mantenido
la señalética propagandística, sino que también se habían conservado todas
aquellas señales viales que hacían referencia a información geográfica
general. Alex, ingeniero de telecomunicaciones durante la época soviética,
me explicó que estas fueron encargadas a importantes arquitectos.
Este proyecto intenta ser un breve catálogo de estas señales viales soviéticas
no propagandísticas. Hice las fotografías como si fueran parte de una colección
de postales, y todas se dispararon durante un roadtrip de cinco días en los que
Alex y yo bordeamos el lago.

ENG
The Issyk-Kul’s lake or “Warm lake”, which is located in North-eastern
Kyrgyzstan, is the world’s second largest mountain lake in the world and,
due to its high level of salinity, it never freezes.
During the Soviet period, the north shore became a very popular holidays’
destination and several resorts were built.
Kyrgyzstan preserves big part of its soviet legacy because of a lack of care
rather than politic will. It is easy to discover Lenin’s sculptures or WWII
commemorative monuments. This legacy caught my attention while I was
on holidays, so I decided to go back to document it. Thanks to my guide, Alex
Kalmykov, I discovered that they hadn’t only kept the propaganda signage
but also all those road signs that made reference to general geographical
information. Alex, a telecommunications engineer during the Soviet era,
explained me that those signs were entrusted to important architects.
This project tries to simulate a small catalogue of these Soviet road sings
not propagandistic. I took the pictures as if they were part of a postcard
collection during a five-day road trip in which Alex and I surrounded the
lake.